Manejo de la disfagia
La disfagia es la dificultad para tragar alimentos o líquidos, y es el problema de alimentación más común en niños con PCI. A veces se debe a alteraciones mecánicas, es decir, a problemas en los músculos o en la boca, pero lo más habitual en niños con parálisis cerebral es que la disfagia esté relacionada con alteraciones neurológicas, es decir, con el cerebro, porque las áreas que controlan la alimentación y la deglución no funcionan como deberían.1
El tratamiento de la disfagia relacionada con la PCI requiere de la participación de varios especialistas de la salud y se adapta a las necesidades de cada niño.
Normalmente se aborda de las siguientes maneras:1
- Tratamiento nutricional.
El objetivo es compensar, cuando se pueda, las dificultades para tragar de forma segura y eficaz. Así se busca que el niño mantenga una buena nutrición, esté bien hidratado y se protejan los pulmones, evitando problemas graves como infecciones respiratorias.
Primero se elige la vía de alimentación a través de 4 aspectos fundamentales:
- Funcionalidad del intestino: si el intestino está sano y puede usarse, se prefiere la alimentación por boca. Si no, se recurre a la nutrición por vía intravenosa (parenteral).
- Condiciones para comer por boca: se valora si el niño puede mantenerse sentado y con la cabeza bien colocada, si responde bien a los reflejos de la boca y garganta, y si no hay problemas graves que lo impidan.
- Seguridad al tragar: es lo más importante. Si tragar no es seguro, se intenta compensar con cambios en la textura de los alimentos, el tamaño de las porciones o la postura. Si no se puede, se limita la comida por boca y se usa una sonda.
- Eficacia al tragar: si el niño no logra comer lo suficiente para cubrir sus necesidades nutricionales, se añaden suplementos o se combina la alimentación por boca con la sonda.
La adaptación de la dieta se basa en cambiar la textura de los alimentos para que el niño pueda tragar de forma más segura y eficaz. Esto se puede hacer de manera casera, usando utensilios como batidora, molinillo, moldes o sifón, o con productos espesantes especiales que se añaden a la comida o bebida.
Si quieres más información sobre los productos espesantes, visita el apartado “Espesantes”.
- Tratamiento rehabilitador
- Buena iluminación para que el niño reconozca al cuidador y la comida.
- Temperatura agradable (ni frío ni calor excesivo).
- Reducir ruidos y olores fuertes si le molestan.
- Facilitar la comunicación con sistemas alternativos si los necesita.
- Adaptar el material, eligiendo utensilios adecuados para el niño:
- Tetinas y biberones especiales.
- Cucharas y vasos adaptados para facilitar la ingesta.
- Control postural, una postura correcta ayuda a tragar mejor:
- Sentado con los pies apoyados y rodillas en ángulo de 90°.
- Cabeza recta, evitando que esté muy hacia atrás (esto aumenta el riesgo de atragantamiento).
- A veces se necesita ayuda técnica o apoyo de fisioterapeutas y terapeutas ocupacionales.
- Adaptar la textura de los alimentos para que tragar sea más fácil y seguro.
- Integración sensorial: actividades para ayudar al cerebro a organizar las sensaciones y responder mejor durante la comida.
- Terapia miofuncional: ejercicios para mejorar la fuerza y coordinación de la boca y la lengua.
- Maniobras durante la ingesta: técnicas que el terapeuta enseña para que el niño trague de forma más segura.
Que la comida sea un momento agradable
↻- Las comidas no deberían durar más de 30 minutos.
- No le fuerces a comer.
- No utilices la comida como recompensa o castigo.
Adapta la comida a las necesidades de tu hijo
↻- Pon raciones pequeñas y empieza ofreciendo alimentos sólidos.
- Puedes utilizar espesantes para espesar los líquidos.
- Puedes adaptar las texturas de las comidas.
- Utiliza cubiertos, vasos, tazas etc. adaptados que ayuden a tu hijo o hija a comer.
Crea un entorno cómodo y tranquilo
↻- Buena iluminación.
- Temperatura agradable.
- Sin ruidos y olores fuertes.
Con una buena postura
↻- Sentado con los pies apoyados y la rodillas en ángulo de 90°.
- Con la cabeza recta, evitando que esté muy hacia atrás.
Referencias
- Martínez Costa C, Crehuá Gaudiza E, Arcos Machancoses JV, editores. Manual de Nutrición en el niño con enfermedad neurológica. Madrid: Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP); 2022. Disponible en: https://www.seghnp.org/sites/default/files/2023-05/Manual_Nutricion_enfermedad_neurologica.pdf [www.seghnp.org].
- Confederación ASPACE. Alimentación texturizada en parálisis cerebral: recomendaciones y buenas prácticas. Madrid: Confederación ASPACE; 2019. Disponible en: https://aspace.org/assets/uploads/publicaciones/62542-texturizados_jun_19.pdf.
