¿Cuándo se debe considerar utilizar un soporte nutricional?
- Que permita la nutrición adecuada y el correcto desarrollo del niño.
- Que sea segura, ya que algunos niños tienen dificultades para tragar (disfagia).
- Que sea eficiente, lo ideal es que el niño pueda terminar de comer en menos de 30 minutos.
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Valoración nutricional
La forma más segura y práctica para saber si el aporte nutricional de un niño es el adecuado es comprobar que el peso y la talla aumentan de manera constante, siguiendo la curva de crecimiento correspondiente a tu hijo o hija.1
¿Traga bien?
La disfagia es la dificultad para tragar alimentos o líquidos. Es el problema de alimentación más común en niños con PCI. A veces se debe a alteraciones mecánicas, es decir, a problemas en los músculos o en la boca, pero lo más habitual en estos niños es que la disfagia esté relacionada con alteraciones neurológicas, es decir, con el cerebro, porque las áreas que controlan la alimentación y la deglución no funcionan como deberían 1
Si quieres tener información y recursos para ayudarte en el manejo de la disfagia, visita el apartado “Manejo de la disfagia”.
Medidas dietéticas, suplementos y nutrición enteral oral
Las dificultades para alimentarse y tragar pueden hacer que, para tu hijo o hija, las comidas sean largas y estresantes. Esto puede hacer que el niño no reciba todos los nutrientes que necesita, lo que afecta a su crecimiento y desarrollo, y puede traer problemas de salud en el futuro.1
Por tanto, si tu hijo o hija no crece como se espera, es importante ajustar su alimentación. Para ello, el profesional sanitario propone medidas dietéticas para aumentar las calorías que el niño recibe por boca, asegurando que sean las adecuadas para su edad, que respeten sus gustos y que sean seguras para él.1
En algunos casos, el profesional sanitario puede recomendar suplementos nutricionales para ayudar a cubrir esas necesidades.1
Si quieres más información sobre suplementos nutricionales, visita el apartado, “Suplementos orales nutricionales”.
Nutrición enteral invasiva
Los niños con PCI pueden tener problemas, como reflujo, vómitos o babeo. También existe el riesgo de que los alimentos o líquidos pasen a las vías respiratorias en lugar de al estómago, lo que puede causar infecciones, como neumonía. En algunos casos, no pueden tragar de forma segura y necesitan recibir nutrición por sonda.1
Si quieres más información sobre las diferentes vías de alimentación por sonda y su manejo, visita el apartado “Alimentación por sonda”.
Referencias
- Martínez Costa C, Crehuá Gaudiza E, Arcos Machancoses JV, editores. Manual de Nutrición en el niño con enfermedad neurológica. Madrid: Sociedad Española de Gastroenterología, Hepatología y Nutrición Pediátrica (SEGHNP); 2022. Disponible en: https://www.seghnp.org/sites/default/files/2023-05/Manual_Nutricion_enfermedad_neurologica.pdf [www.seghnp.org].
