Manejo de síntomas

La PCI, generalmente, va asociada a problemas de diversa índole. Junto a las dificultades en el movimiento pueden aparecer alteraciones sensoriales, de comportamiento, de personalidad, cognitivas, comunicativas, nutricionales o respiratorias.2,3 Por tanto, los niños y niñas con PCI necesitan una atención global que les ayude a mejorar su motricidad, que estimule su desarrollo intelectual, que les permita desarrollar el mejor nivel de comunicación posible, que favorezca su relación social y que prevenga la aparición de los posibles trastornos asociados. Todo ello para mejorar su calidad de vida.2,3 Si quieres saber más sobre los síntomas de la PCI, visita el apartado “Síntomas”.

r El tratamiento de la PCI debe empezar lo antes posible y adaptarse a cada niño según sus capacidades y nivel de movimiento. 2

El manejo de los síntomas se centra en 4 pilares fundamentales:2
  1. Terapias físicas:
  • La fisioterapia fortalece los músculos, mejora la movilidad y previene deformidades. Estas terapías también incluyen dispositivos para ayudar al movimiento. 
  • La terapia ocupacional busca mejorar la función de los brazos y las manos para las actividades del día a día, como comer, vestirse o ir al baño…
  • La terapia del habla y del lenguaje trabaja la pronunciación y la comunicación, y prepara a los niños y niñas con PCI para ir a la escuela. También ayuda frente a los problemas para tragar (disfagia).
  • La terapia miofuncional orofacial y disfagia pediátrica buscan mejorar la función orofacial (labios, lengua y mandíbula), entrenar la masticación, la deglución segura y tratar la disfagia (dificultades para tragar).
  1. Ortesis:
  • Son aparatos que ayudan a prevenir, corregir o reducir deformidades, y mejoran la postura. Sobre todo, han mostrado eficacia en las extremidades inferiores.
  • Los bipedestadores (dispositivos que permiten estar de pie de forma asistida) y sedestadores (dispositivos que ayudan a mantener la postura sentada)) preparan para la marcha, promueven la alineación del cuerpo y previenen problemas en los pies y caderas.
  1. Tratamiento farmacológico: 
  • La toxina botulínica intramuscular es el tratamiento principal para reducir la rigidez muscular (espasticidad).
  1. Cirugía: 
  • La cirugía ortopédica se usa para mejorar la funcionalidad, la sedestación, la higiene o la marcha. Las complicaciones que, con mayor frecuencia, requieren cirugía son las de los pies. 
Otros cuidados importantes: Muchos niños y niñas con PCI pueden tener problemas nutricionales derivados de diversas circunstancias como la disfagia. La dificultad para tragar, o disfagia, es muy frecuente y detectarla pronto es clave. En casos graves, los pacientes tienen dificultades para alimentarse debido a la disfagia y puede ser necesario realizar una gastrostomía para asegurar una buena nutrición3. Si quieres saber más sobre la alimentación en PCI, visita el apartado “Alimentación”.

Referencias

  1. García Ron A, Arriola Pereda G, Machado Casas IS, Pascual Pascual I, Garriz Luis M, García Ribes A, et al. Parálisis cerebral. Protoc diagn ter pediatr. 2022;1:103-114.
  2. Confederación ASPACE. Mi bebé tiene parálisis cerebral. ¿Qué hacer? Guía para padres primerizos. Disponible en: https://aspace.org/publicaciones.